Conoce tu ciclo menstrual: el quinto signo vital

Artículo donde exploramos el ciclo menstrual y analizamos algunos de los llamados patrones de sangrado «normales» en el quinto signo vital.

La salud menstrual es un aspecto vital en el bienestar de las mujeres, que históricamente ha sido reducida meramente a nuestra capacidad reproductiva pero, como ya sabemos, afecta a nuestra salud general y equilibrio emocional.

Indicadores de un ciclo menstrual sano

Tanto es así, que en 2015 La Asociación Americana de Obstetricia y Ginecología (ACOG) emitió un documento en el que reconocía al ciclo menstrual como el quinto signo vital, junto a otros indicadores como la presión arterial, la frecuencia cardíaca, la frecuencia respiratoria y la temperatura corporal.

Estos datos nos sólo permiten tener un mayor conocimiento sobre nosotras mismas, sino que permite identificar a tiempo posibles anomalías y entender la importancia de la medicina preventiva.

Si algo está claro, es que el ciclo menstrual requiere de un buen estado de salud general para manifestarse correctamente.

Esto conlleva involucrar diferentes áreas del cuerpo que coordinan el eje hipotálamo-hipófisis ovario; es decir, debe darse una correcta comunicación entre el cerebro y los ovarios. Si esto no es así, ¡adiós estabilidad, chicas!

Por diferentes causas, esta comunicación no siempre es buena, ya que el cerebro está respondiendo a otro tipo de situaciones, que entiende “más importantes”, o que desvían la comunicación a otros órganos.

Conocer esas causas (estrés, déficit energético, patologías, tipo de alimentación, sedentarismo, microbiota intestinal, disruptores endocrinos…) es clave para mejorar nuestro ciclo menstrual.

Pero claro, te preguntarás, ¿qué se considera un ciclo menstrual sano? ¿cómo sé si mi ciclo es normal?

Lógico, empecemos por el principio. Siempre nos han dicho que un ciclo regular debe durar 28 día, ¿justo 28? No sólo suena bastante simplista, sino que reduce un proceso tan complejo a un simple número.

Patrones de sangrado ‘normales’: Conoce tu ciclo menstrual

Aunque no existe una única definición de lo que significa un ciclo menstrual normal, la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) estableció en 2005 siete criterios claves sobre los patrones de sangrado ‘normales’:

Frecuencia

Un ciclo menstrual saludable suele tener una duración que oscila
entre 24-38 días.

Regularidad

Un ciclo regular considera el ciclo más largo y el más corto durante los últimos 6 meses. La variación normal dependerá de la edad de la mujer.

  • Entre 18 y 25 años: menor o igual a 9 días.
  • Entre 26 y 41 años: menor o igual a 7 días.
  • Entre 42 y 45 años: menor o igual a 9 días.

Duración

Máximo 8 días de sangrado.

Volumen de sangrado

Máximo 80ml de sangre menstrual por ciclo.

Sangrados de mayor volumen o cualquier sangrado que interfiera con la salud física, emocional, social de la mujer o con su calidad de vida se considera anormal (NICE, 2018).

¿Sabías que hasta 2023 ningún estudio había testeado con sangre humana productos de higiene menstrual?

Pues así es, este es el nivel en el que la ciencia y la industria nos ha ignorado hasta la fecha. Todas las pruebas anteriores se han hecho con agua o soluciones salinas. Lejos de ser un capricho, medir de forma precisa la menstruación, permite detectar cuándo el sangrado es más abundante de lo normal.

Puedes medir tu volumen total teniendo en cuenta estas aproximaciones según el producto de higiene menstrual que suelas utilizar:

  • Tampón, de ligero a súper: 5-15 ml, dependiendo del tamaño y el nivel de
    absorción.
  • Compresa convencional: 10 ml.
  • Braga menstrual: 27 ml (equivalente a 3 tampones convencionales).
  • Tanga menstrual: 9 ml (equivalente a 1 tampón convencional).
  • Compresa de tela estándar: 18 ml (equivalente a 2 tampones).
  • Copa menstrual: 20-50 ml.

Sangrado entre reglas

Lo sano sería que no hubiese otro sangrado además del propio de cada ciclo.

La única excepción es un sangrado escaso, post ovulatorio que ocurre en el 5% de las mujeres por la disminución en los niveles de estradiol.

(Dasharathy et al., 2018)

Dolor menstrual

Siempre me gusta decirlo en consulta, la menstruación es un proceso inflamatorio natural y fisiológico que se resuelve solo. Por lo tanto, es normal sentir una leve incomodidad o molestia en la parte inferior del abdomen durante esos días, como consecuencia del desprendimiento del tejido endometrial.

No es normal tener un dolor menstrual que interfiera con la salud física, emocional, social o con la calidad de vida de la mujer.

(ACOG, 2018)

Síntomas premenstruales físicos o emocionales

Son frecuentes y normales siempre y cuando no interfieran con la salud física, emocional, social o con la calidad de vida de la mujer.

(RCOG, 2016)

Teniendo en cuenta estos indicadores es mucho más fácil interpretar nuestro ciclo, ¿verdad?

Me permito añadir algunas notas más que pueden ayudarte:

  • Cambios en el moco cervical: el moco cervical experimenta cambios a lo largo del ciclo menstrual. Durante la ovulación se hace más evidente, viscoso y elástico, tipo clara de huevo. Indica que estamos en la mitad de nuestro ciclo (ovulación).
  • Temperatura Basal Corporal (TBC): medir la temperatura basa corporal cada mañana puede ayudar a identificar el momento de la ovulación. Un aumento sostenido en la TBC indica la liberación del óvulo señalando la fase ovulatoria del ciclo.
  • Niveles hormonales estables: un equilibrio hormonal es esencial para un ciclo menstrual saludable. Cualquier desajuste puede provocar irregularidades.

Con cierta frecuencia me llegan a consulta analíticas hormonales que han sido realizadas sin tener en cuenta la fase del ciclo menstrual.

¡Grave error!, para obtener valores hormonales reales, que nos permitan una correcta lectura y evaluación, es preciso realizar la analítica durante la fase folicular, idealmente entre el tercer y quinto día del ciclo menstrual. Sé tú misma la que recuerde este dato al personal sanitario que te atienda.

  • Diario de síntomas y signos: llevar un registro de cómo se manifiesta mi ciclo cada vez (grado de dolor, inflamación, sangrado…) es muy útil para identificar aquellos factores que lo alteran o, por el contrario, lo hacen más regular (horas de sueño, grado de estrés, ejercicio…). Es un ejercicio que suelo recomendar a las chicas que vienen a consulta, y yo misma también lo hago.

Conclusiones

Resumiendo, entender y monitorear los indicadores de un ciclo menstrual sano es fundamental para nuestra salud integral. La regularidad, la gestión de síntomas premenstruales, la ausencia de dolor excesivo, un flujo menstrual normal, la temperatura basal del cuerpo y los síntomas de ovulación son todos elementos clave a tener en cuenta.

El ser conscientes y saber interpretar qué nos dice el cuerpo, nos concede la posibilidad de tomar medidas proactivas para equilibrar nuestra ciclicidad natural. El saber no cura, pero calma (que nos es poco) y permite intervenir con perspectiva de género.

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