Síndrome de ovario poliquístico: un trastorno de etiología difusa

El síndrome de ovario poliquístico es uno de los trastornos más comunes en la mujer de edad reproductiva.

Se considera un trastorno tanto endocrino, como metabólico de difícil etiología ya que influyen muchos factores en su desarrollo. Su prevalencia es muy variable, oscilando entre el 6% y el 20% de la población. 

En 2003 un grupo de expertos se reunió en Rotterdam promovido por la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología y la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, para evaluar nuevamente los criterios diagnósticos de esta patología.

Criterios para diagnóstico del SOP (Síndrome de ovario poliquístico)

Según los criterios Rotterdam, deben darse 2 de estos 3 criterios para su diagnóstico:

  1. Ovarios poliquísticos (vistos en la imagen ecográfica). 
  2. Hiperandrogenismo clínico y/o analítico. 
  3. Ciclos anovulatorios. 

Vamos a ver cada uno de ellos con más detalle. 

Ovarios poliquísticos

En una imagen ecográfica se observan ovarios con una distribución característica de los folículos: 12 o más folículos de entre 2-9 cm de diámetro y/o un volumen ovárico mayor a 10ml.

Es decir, ovarios más grandes, con más folículos de lo habitual, y de menor tamaño

Hiperandrogenismo clínico y/o analítico. 

Testosterona elevada en analítica o aspecto físico con sospecha de hiperandrogenismo (vello en el mentón, alrededor de la boca o la nariz, acné…). 

Para evaluar el hiperandrogenismo analítico se suele medir: testosterona total, testosterona libre, SHBG (globulina fijadora de hormonas sexuales), dehidroepiandrosterona normal (DHEA) y sufatada (DHEA-S). 

En hiperandrogenismo clínico hay síntomas visibles, mientras que en el analítico no hay síntomas, pero sí alteraciones en la analítica. 

Ciclos anovulatorios. 

La mujer no ovula cada mes, suelen darse ciclos largos de más de 40 días o, incluso, más de tres meses con ausencia de menstruación

Antes de continuar, es importante aclarar que en la mujer adolescente pueden darse muchas circunstancias comunes al SOP, sin que este exista; principalmente acné, y retrasos menstruales.

Esto se debe a que aún existe un estado de inmadurez del eje hipotálamo – hipófisis   – gonadal.  En caso de sospecha, sería aconsejable realizar un diagnóstico más adelante (analítica y ecografía). 

Tratamiento del SOP

Hasta no hace mucho, el tratamiento del SOP se reducía casi exclusivamente a la ingesta de anticonceptivas.

Pero claro, desde esta perspectiva sólo estamos tratando la punta del iceberg, sin tener en cuenta el problema metabólico que puede “ocultar”. 

El iceberg del SOP
El iceberg del SOP

Sea cuál sea el tratamiento necesario en cada caso, los hábitos de vida y alimentación deben ser la primera línea de intervención. 

Dos aspectos importantes: 

  1. Prevenir la inflamación crónica de bajo grado, una condición muy relacionada con el estilo de vida. 
    • Higiene del sueño. 
    • Actividad física regular incluyendo entrenamientos de fuerza. 
    • Gestión del estrés (laboral o personal): psicoterapia, meditación, tratamiento farmacológico…
    • Exposición a la luz natural (valores óptimos de vitamina D). 
    • Reducir la exposición a tóxicos: alcohol, tabaco, disruptores endocrinos…
    • Alimentación equilibrada según los requerimientos individuales. No hay un patrón de alimentación único indicado para el SOP. 
    • Mantener un peso adecuado. 
  2. Aumentar la sensibilidad de los receptores de insulina y evitar los picos de insulina. 

En muchos casos, el problema metabólico es el que empeora el problema hormonal. En particular, la hiperinsulinemia (el aumento de insulina en sangre) aumenta la producción de andrógenos en el ovario con SOP y en las glándulas adrenales.

Además, a nivel cardiometabólico aumenta la prevalencia de dislipemias, hipertensión arterial, arteriosclerosis…

Los famosos antojos dulces, ¡necesito azúcar!, es una de las condiciones que da lugar a los indeseables picos de azúcar.

Es sencillo: los alimentos con azúcares de absorción rápida (dulces, harinas refinadas, bebidas azucaradas…) dan lugar a hiperglucemias.

Para reducir esta subida de azúcar en sangre, se produce un hiperinsulinismo compensatorio (aumento de la insulina en sangre) y, como consecuencia de la resistencia la insulina, una bajada drástica de la glucosa en sangre (hipoglucemia reactiva). Y vuelta a empezar. 

help sindrome ovario poliquistico

En conclusión: si aumentan los picos de azúcar, aumenta el desorden hormonal y el riesgo cardiovascular a largo plazo. 

El problema metabólico empeora el problema hormonal, y al revés. 

Algunos consejos para evitar los picos de glucosa: 

  1. Evitar los azúcares de absorción rápida: miel, dulces en general, bollería, refrescos azucarados, zumos y bebidas con azúcares añadidos, destilados, azúcar añadida, cereales refinados (arroz, pasta, pan blanco, panes de larga duración…), etc. 
  2. Priorizar granos de cereales enteros o 100% integrales: avena, trigo espelta, trigo sarraceno, centeno, kamut…
  3. Combinar hidratos de carbono con grasas y proteínas de buena calidad. Por ejemplo: patatas cocidas (frías 24h) con judías verdes (fibra), huevo cocido y atún (proteínas). Aliño tradicional con aceite de oliva virgen (grasa). 
  4. Dejar el alimento con alto IG (índice glucémico) para el final. Por ejemplo: ensalada, cazuela de pescado y uvas.
  5. Consumir almidones resistentes: Cocer al dente, dejar enfriar 24 horas y recalentar (templado) o tomar frío. Se puede aplicar a todos los alimentos ricos en almidones (patata, batata, zanahoria, arroz, pasta, cuscús, legumbres…). 
  6. Consumir frutas y verduras poco maduras (tienen menos índice glucémico).
  7. Mejor alimentos enteros que triturados. Por ejemplo: mejor patata entera, que puré de patata; mejor copos de avena, que harina de avena. 
  8. Regularidad de horarios y comidas. Cenar pronto y dejar un espacio de 1-2 horas hasta que te vas a la cama. 

Suplementos para el SOP

Uno de los suplementos más usados en SOP por sus beneficiosos efectos sobre parámetros metabólicos y hormonales es el Myo-Inositol

Mejora la resistencia a la insulina, el perfil lipídico y la disminución de los niveles sanguíneos de andrógenos, puede mejorar los signos frecuentemente encontrados ya descritos en mujeres con SOP como son: acné, hirsutismo, obesidad, riesgo cardiovascular y los síntomas asociados al síndrome premenstrual conocido como trastorno disfórico premenstrual, depresión, ansiedad y cambios de humor.

Berberina, vitamina D, Magnesio, Zinc, Selenio, Omega-3, Folato, Melatonina…son otros suplementos que se podría valorar según el caso. 

Referencias bibliográficas

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